Aumentan los retoques estéticos pre boda para novias

No hay novia sobre la faz de la tierra que no desee llegar al día más importante de su vida, aquel en el que pronunciará ante el amor de su vida, sus familiares y sus amigos el ‘sí quiero’ que no quiera hacerlo luciendo su mejor versión.

Esa es la razón por la que cada vez más novias empiezan a prepararse para el ‘día D’ desde el mismo momento en el que se produce la pedida y empieza a organizarse la boda, lo que suele tener lugar alrededor de un año antes de contraer matrimonio.

Una preparación que suele combinar el gimnasio y la práctica deportiva con distintos tratamientos de estética relacionados, por un lado, con la pérdida de peso en busca de mejorar su figura en la medida de lo posible a base de mucho esfuerzo, y de tratamientos de belleza, cuando no, directamente, sometiéndose a diferentes retoques estéticos de distinta consideración.

Cómo convertirte en una novia 10 en tu boda

En cuanto a los retoques estéticos preboda encontramos aquellos mínimamente invasivos como los relacionados con la mejora de la salud capilar, las sesiones de láser para mejorar la piel, la blefaroplastia para suavizar párpados y bolsas, hasta las inyecciones de ácido hialurónico o bótox en busca de eliminar las marcas del paso del tiempo y potenciar distintos aspectos de nuestro rostro.

Pero la cosa no queda aquí. Muchas novias aprovechan esos meses previos al día más importante de su vida para realizar cambios de calado en su aspecto físico como los relacionados con la reducción y cambio de forma de nariz a través de la rinoplastia, con la eliminación de las arrugas faciales a través del lifting o con el aumento y mejora de la forma de los pechos y el trasero.

Intervenciones, todas ellas, que resultan tan eficaces como económicas, gracias a la presencia de centros especializados en este tipo de intervenciones de estética como los erradicados en Turquía, donde actualmente se encuentran algunos de los mejores expertos en retoques estéticos de todo el mundo ofreciendo todo tipo de retoques a precios para todos los públicos.

Operaciones de estética para novios

Y es que la apuesta de Turquía por el turismo sanitario de primera calidad no deja de ir en aumento, siendo cada vez más más subvenciones estatales que se realizan en el país otomano tanto para captar talento médico especializado en el uso de lo último en tecnología y tratamientos como para subvencionar la adquisición de nuevos materiales que aumentan la precisión de las operaciones, recortan los tiempos de intervención, reducen el postoperatorio y minimizan el coste total de cada operación de estética.

Todo esto está provocando que cada vez más futuras novias se decidan por invertir parte del presupuesto de su boda en mejorar al máximo y llegar al momento del ‘sí quiero’ radiantes y convertidas en esa novia 10 con la que siempre soñaron. Por suerte, cada vez es más sencillo, más económico y, en definitiva, más asequible tanto para las novias como para los novios.

A quién debo invitar a mi boda

Uno de los momentos más delicados en la organización de una boda es la elección de los invitados. Si bien la gran mayoría de ellos estarán más que claros, es habitual que exista un porcentaje de dudas, e incluso, que uno de los dos quiera invitar a alguien que la otra parte no quiera. Algo que seguramente te suceda a ti y que, como todo, tiene solución.

Lista de invitados de boda

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de elaborar una lista de invitados de boda, es hacer un cálculo, grosso modo, de cuántos invitados queremos que estén presentes, tanto en la ceremonia, como en el sí quiero.

Algo que se hace especialmente importante cuando tenemos antes claro el lugar en el que queremos casarnos y celebrar el enlace que las personas a las que vamos a cursar una invitación.

Más allá de si pensemos en invitar a 100, 200 o 300 personas a nuestro ‘sí quiero’, hay algunas personas que no pueden faltar, salvo casos muy concretos, a la boda. Estos son, por un lado, los padrinos de los novios y los testigos, ya que sin ellos no habrá boda.

Por otro lado la familia más directa y cercana, a quien siempre se le cursa, por protocolo, una invitación. Esto incluye, además de padres, hermanos y abuelos, tíos y primos de sangre.

A partir de aquí, estás en tu derecho de seguir ampliando el círculo familiar a líneas más alejadas o incluso a amigos de la familia, o dejarlo aquí y empezar a pensar en esos amigos y allegados que no pueden faltar a to boda.

En ese apartado, además de los amigos de la pareja, es normal invitar a los amigos más cercanos de cada uno de los miembros del futuro matrimonio, por separado. A todos ellos, como sucede con los familiares, se les cursará una invitación para que, si lo desean, acudan con su pareja.

Queda en tus manos cómo de cercanos deben ser los amigos que incluyas a tu boda, así como invitar o no a compañeros del trabajo más o menos cercanos a tu jefes. Un asunto, este de invitar o no a los jefes, en los que no existe consenso.

Para ayudarte a dirimir si invitar a ese tío segundo del pueblo, a ese amigo de la infancia que hace siglos que no ves o a ese jefe o jefes que otros de tus compañeros no han dudado en invitar en anteriores enlaces, puedes guiarte por el número de invitados que hayas conseguido alcanzar sin ellos y, a partir de ahí, ver si queda espacio para esas ‘dudas’ o no. Ante la duda, evita folloneros, salvajes y protagonistas de más.

Es importante que sepas que, es habitual, que un 10% del total de las personas a las que se les cursa la invitación de boda acaba cayéndose de la lista final. De ahí que si quieres contar con un máximo de 200 invitados (contando familiares, amigos y sus parejas) no deberías cursar más de 105-110 invitaciones dobles.

Cuál es el mejor momento para casarse

Si estás leyendo estas líneas es, o bien porque estás convencida de que te quieres casar o bien porque esperas hacerlo en un futuro no muy lejano.

Sea cual sea tu caso, lo primero que hay que dejar claro que el momento ideal para casarse es aquel en el que uno siente que su noviazgo debe dar un paso adelante y celebrar que ambas personas tienen claro que han encontrado a la persona con la que desean pasar el resto de su vida y formalizarlo, ya sea por la iglesia o vía civil.

Una vez los dos novios tienen claro que se pueden casar, llega el momento de empezar a analizar cuándo sería el mejor momento para hacerlo -habitualmente se decide de un año para otro- qué tipo de ceremonia se ajusta más a sus deseos, quiénes nos gustaría que estuviesen con nosotros en el día más importante de nuestra vida o qué lugar sería el idóneo para la celebración, partiendo de un presupuesto que es imprescindible acotar para empezar a descartar opciones en todos los sentidos.

La mejor fecha para casarse

Si bien la mayor parte de la gente se casa durante el verano, siendo los meses de julio y agosto los más habituales para dar el ‘sí quiero’, lo cierto es que cada vez más parejas deciden salirse un poco de esta norma no escrita buscando opciones menos calurosas y, sobre todo, más económicas.

Una opción que cada vez está ganando más adeptos entre las nuevas parejas es la de casarse a principios del Otoño, momento en el que en gran parte de España se disfrutan de temperaturas por encima de los 25 grados y que supone un enorme ahorro en relación a los meses estivales.

Otra alternativa al estío pasa por casarse en Nochevieja. Una opción más rompedora pero que también está seduciendo a muchas parejas que piensan en un enlaces distintos al tradicional y que combina la gran fiesta del fin de año con la propia de los enlaces matrimoniales.

Últimamente también se están programados bodas aprovechando algunos de los puentes nacionales que encontramos en el calendario que permiten acercarse a los familiares, amigos y allegados de otras provincias para disfrutar de un fin de semana de bodorrio.

Menos arriesgado aún parece aprovechar un período del año como lo es la Semana Santa para dar el sí quiero o decantarse por la primavera, cuando también es posible encontrar numerosas ofertas en lugares especializados en albergar banquetes de boda, en relación a los precios que más tarde encontramos en los clásicos meses de verano.

Como ven, las opciones que existen no son pocas. Se trata de poner puntos a favor y en contra de cada una de ellas e ir descartando en busca de la mejor solución para los novios, sus familias y el resto de sus seres queridos, teniendo en cuenta las posibilidades económicas de las que podemos disponer. Elijas cuando elijas, si antes has elegido bien escogiendo al que se va a convertir en tu compañero de vida, acertarás seguro.

La importancia de elegir bien a los invitados a tu boda

Aunque nada es sencillo cuando se trata de organizar la mejor boda posible, casi todos los novios coinciden en que uno de los momentos más complicados es el que llega cuando se enfrentan al folio en blanco y deben decidir a quién invitan y a quién no, teniendo en cuenta sus posibilidades y las del recinto en el que se va a desarrollar el convite y la posterior fiesta nupcial.

Suele suceder que, tras invitar a todos los familiares de primer grado y a los amigos más cercanos o con los que mantenemos contacto frecuente nos quede un número inasumible para lo que tenemos pensado. Y es que cabe tener en cuenta que la mayoría de enlaces en España no cuentan con más de entre 150 y 200 invitados por enlace.

Es entonces cuando los novios se ven obligados a sacar la tijera y analizar cómo de importantes son en sus vidas unos y otros y cuánto lo han sido quienes, por los motivos que sea, ya no lo son en el día a día. Es precisamente este último grupo el que más contradicciones internas suele crearnos al dudar si deberíamos invitar a quiénes fueron uña y carne nuestra y que por distintos motivos no lo son o no lo son tanto. No obstante, si hay que recortar, se suele empezar por aquí.

No obstante, es posible que algunos de ellos nos invitaran a su enlace en su momento. Motivo por el que la mayoría de novios suele cursar una invitación de vuelta, por deferencia a quienes nos invitaron en su día por una relación que, aún fría, sigue guardando un lugar importante en nuestra historia.

Otro de los puntos importantes a la hora de elaborar la lista de invitados a la boda es el que tiene que ver con los invitados conflictivos. Aquellos que no caen del todo bien a uno de los novios, que son incompatibles con algunos de los invitados fijos a la boda o que creemos pueden acabar perdiendo los papeles y liándola de más por su trayectoria pasada o presente en eventos festivos de todo tipo.

¿A quién invito a mi boda?

Lo más normal es que, todos estos, salvo que estos últimos fiesteros sean muy cercanos, se acaben cayendo en el caso de que tengamos que sacar a alguien. En este punto es importante recordar que, según las estadísticas, alrededor de un 10 y un 15 por ciento de los invitados a los que les enviamos la invitación se acabarán cayendo de la misma por cuestiones personales, profesionales o por algún tipo de incompatibilidad de fechas, por lo que aunque sea algo arriesgado, podemos estirar el número de invitaciones que cursamos teniendo en cuenta que entre 15 y 20 personas con las que habíamos contado nos acabarán fallando por una cosa o por otra.

Cuando creas que, tras el recorte final, ya lo tienes hecho recuerda que falta lo que para muchos es más conflictivo aún: organizarlos a todos por mesas en busca de la distribución perfecta o que más se acerque a ello. Nadie dijo que organizar una boda fuera fácil.

Detalles de boda personalizados, los mejores regalos

Organizar una boda no es nada sencillo. Además de tener que poner de acuerdo a la otra parte implicada en la fecha, el lugar de la ceremonia, el del convite, en el presupuesto, en el menú, en los invitados y en todos los detalles del enlace, debemos ser capaces de conseguir que todo sea perfecto también para nuestros invitados.

Y es que, además de conseguir un lugar bonito, agradable, con buena comida y bebida, con buena música y que todo funcione como un reloj para celebrar el día más importante de nuestras vidas, debemos escoger ese detalle de boda con el que agradecerles su presencia tanto ese día como el resto de los que compartimos juntos a través de un pequeño obsequio que, además de funcional, diga algo de nosotros como pareja.

Esa es la razón por la que los invitados a todo tipo de eventos, pero sobre todo en las bodas, valoran por muy encima de la inversión realizada en el obsequio, que este tenga algún tipo de utilidad, y aún por encima de esta cualidad indispensable, que estos estén lo más personalizados posibles.

Eso significa, por un lado, que deben transmitir, en la medida de lo posible, algo de nuestra personalidad. Por ejemplo, si nos gusta viajar podemos regalar fundas de pasaporte, si nos gustan las fotos podemos regalar marcos, si somos ecologistas podemos hacer un detalle biodegradable o obsequiarles con semillas, si somos vegeterianos con alguna muestra de aceite o mermelada, si somos muy fans de lo digital algún complemento para móviles o tecnológico, si nos gusta el vino regalar un abridor o posavasos… como ven, las opciones son casi infinitas.

Pero personalizado no solo significa que sea muy nuestro, sino también que no sea simplemente un detalle, sino que este lleve incorporado nuestros nombres, la fecha de la boda y algún dibujo o inscripción que diga cosas de los dos. De cómo somos, de cómo nos queremos o de cómo nos alegramos de que quienes reciben el obsequio nupcial formen parte de nuestras vidas. Y es que de eso se trata escoger un regalo de boda: de decir que queremos a quienes nos rodean y nos acompañan en nuestras vidas.

Regalos de boda para recordar de por vida

Porque además, este tipo de regalos personalizados no tienen para nada un coste desorbitado. De hecho, muchas de las tiendas en línea especializadas en este tipo de obsequios incorporan ya en sus precios la posibilidad de inscribir los nombres de los novios y la fecha, y otras lo ofrecen con un pequeño extra que compensan en precio a la hora de adquirir una cantidad u otra.

Esta es la razón por la que, desde Detalles de Boda Originales, aconsejamos encarecidamente optar por ese valor añadido en unos obsequios que recordaremos para siempre, que guardaremos siempre con nosotros, y que deberían permanecer igualmente cerca de todos aquellos que nos rodean. Los regalos de boda personalizados, no hay duda, son los mejores para triunfar en el día D de nuestras vidas.

Qué no puedes hacer en una boda

Tanto si te vas a casar como si vas a ir alguna boda en los próximos meses no está de más que sepas que, en un día de tantísima socialización, es muy fácil meter la pata. Si bien es normal cometer errores o hacer o decir cosas que quizás no haríamos o diríamos en otro contexto, es importante saber qué no debemos hacer si no queremos arrepentirnos durante mucho tiempo.

Errores que no debemos cometer en una boda

Además de no ir vestido como un payaso o como en una pasarela, llamando la atención en exceso y eclipsando a los novios, tampoco es recomendable abrir la boca en el momento ‘que hable ahora o calle para siempre’ ni pasarse con las bebidas espirituosas antes, durante o después de la ceremonia si no queremos ser los hazmerreír del evento.

En el caso de que se nos haya encomendado la labor de leer algo y no se nos proporciona, debemos ser conscientes de que más de 3 minutos se hace pesado, de que no debemos pasarnos de graciosos y de que improvisar no suele salir muy bien. Puedes cagarla, y mucho, si te pasas contando intimidades tuyas con alguno de los novios en público, si mentas a un o una ex o si devuelves al presente pasajes que no toca sacar ese día.

No está de más recordar que, durante la ceremonia, es importante no colocarse en una zona en la que bloqueemos el paso o la vista al resto de asistentes. Algo especialmente importante para aquellos que son altos o tienen previsto llevar cosas a los novios o hacer fotos o vídeos durante la ceremonia.

De igual forma, deberemos colocar el móvil en silencio durante toda la ceremonia y también durante el banquete y evitar coger el teléfono para responder asuntos laborales durante un día que está reservado a pasarlo bien junto a los novios y su gente. Nada da más rabia que estar con un ‘coge llamadas’ en una celebración distendida.

Aunque parezca evidente, debemos evitar aparecer en las fotos familiares y, claro está, intentar coquetear con alguno de los novios o con personas que han acudido con pareja o solas estando comprometidas. Aunque a determinadas horas no lo parezca, es un día en el que hay que mantener las formas o, al menos, los códigos sociales más básicos.

En el capítulo de la vestimenta, más allá de no vestir dando la nota, debemos evitar, en el caso de ellas, optar por vestidos demasiado cortos si son en verano o complementos demasiado extravagantes o excesivos y en el caso de ellos optar por vaqueros o zapatillas.

Si bien es bonito y casi necesario hacer fotos para recordar el momento y compartirlas con el novio y tus familiares, debemos evitar convertirnos en el paparazzi que todo lo graba y todo lo comparte a cada segundo. Máxime si se producen momento embarazosos o cuando se ha abierto la barra libre y pocos son los que parecían ser al llegar a la ceremonia.

Una de las peores maneras de salir de una boda es echando una bomba de humo. Marcharse de los primeros o sin despedirse del personal es la peor forma de acabar una celebración. Como mínimo, dígnate a despedirte de los novios y de la gente a la que conoces.

Viaje de novios en México con trasplante capilar

México es un país apasionante. Las cosas para hacer y visitar en el país azteca son muchísimas. Esa es la razón por la que cada vez más novios escogen este lugar para pasar su Luna de Miel en un viaje en el que cultura, gastronomía y playas son algunos de sus principales atractivos turísticos como vamos a ver a continuación:

Cosas que hacer en México

-Dar un paseo por el Mercado de San Juan en la Ciudad de México.

-Beberse una nieve en el «Güero Güera» en Veracruz.

-Comerse unas las tortas ahogadas de «El Tío Juan» en Guadalajara.

-Pasarse la noche bebiendo mezcal artesanal en Oaxaca.

-Subir al teleférico de Zacatecas, Zacatecas.

cosas que hacer antes de los 30 zacatecas

-Perderte por las increíbles playas de Riviera Maya.

-Visitar templos como los de Chignahuapan o Atlixco en Puebla.

-Pasar una noche loca en el antro Janis en la Ciudad de México.

-Disfrutar de los espectáculos drag underground en Mérida en Yucatán.

-Tomar el sol y bucear en las Islas Marietas en Puerto Vallarta.

-Ir a besarse al Callejón del beso en Guanajuato.

-Probar la ayahuasca en Tepoztlán en Morelos.

-Ver la puesta de sol en Acapulco.

-Probar el peyote en Oaxaca.

-Ir a probar vino por Querétaro.

-Admirar a los mariachis en Garibaldi en CDMX.

-Disfrutar de las playas de arena blanca y el agua cristalina en Cancún.

-Pasar el día de los Santos Difuntos en Mixquic.

-Perderte en las dunas de Baja California.

-Ir de pesca a Nayarit.

-Visitar los parques nacionales.

-Pasar un fin de semana en algún poblado del interior con indígenas.

-Ver un partido de fútbol en el Estadio Azteca u otra cancha del país.

-Visitar los restos coloniales de ciudades como CDMX, Toledo, Guadalajara o Mérida.

-Visitar a la Virgen de Guadalupe, patrona de América, en la capital del país.

-Subir a las pirámides del Sol y la Luna en Chichén Itzá, cerca de Cancún.

-Comprar artesanía indígena única en el mundo.

-Admirar las ruinas mayas.

-Admirar las ruinas aztecas.

-Comer tacos caseros en los centros urbanos de las principales localidades del país.

-Hablar con los lugareños de cada ciudad a la que visites.

-Viajar en tren entre algunas de las principales localidades mexicanas.

-Hacer la siesta en la calle de algún pueblo perdido del país.

-Probar alguno de los bocados más picantes del mundo en algún puesto callejero.

-Disfrutar de un entierro tradicional en la isla de Patzcuaro.

-Salir de fiesta por alguna de las discotecas que abren hasta el amanecer en Cancún.

-Hacerte un trasplante capilar con los mejores profesionales y a bajo coste, mientras disfrutas de unas vacaciones de relax y cambio de imagen.

Porque sí, además de todo lo mencionado anteriormente, cada vez más viajeros visitan el país norteamericano para aprovechar y cambiar su imagen recuperando el cabello perdido en alguno de los distintos centros especializados en microinjertos capilares que están desembarcando en el país azteca en la que es la última y gran atracción turística: el turismo sanitario de bajo coste.

Ideas de decoración para bodas en interior y exterior

Si has llegado hasta aquí es porque es muy posible que tengas previsto celebrar tu boda dentro de no tanto. Es muy posible que si estás buscando ideas todavía no sepas con certeza dónde va a tener lugar la ceremonia y el convite y, mucho menos, qué tiempo encontrarás llegado el día D y la hora H.

Esa es la razón por la que queremos echarte un cable ofreciéndote ideas de decoración que te servirán de igual manera si optas por una ceremonia en interior o al aire libre o si acabas escogiendo un convite en un salón o en un exterior.

Ideas de decoración para bodas de 2019 y 2020

Dicen que el que pega primero pega dos veces y también que la primera impresión es la que cuenta o, al menos, la que más cuenta. Esa es la razón por la que debes poner una especial atención a aquello que tus invitados van a ver nada más lleguen al lugar en el que se va a celebrar tu enlace.

Para la entrada pocas cosas ofrecen mejores resultados que las alfombras y los arcos. Dos elementos que nos valdrán por igual si la celebración tiene lugar en el interior o en el exterior. Para acompañarlos, nada mejor que colocar carteles bonitos y divertidos con los que guiar, informar y animar a quienes has decidido que sean los testigos del día más importante de tu vida.

Ya en el interior, es importante que seas capaz de crear un ambiente cálido y acogedor, en el que se aprecie tu personalidad. De ahí que los letreros, las frases, los colores y los elementos de decoración vayan en consonancia a la personalidad de la pareja. Un buen ejemplo de ello son los nombres de las mesas, pudiéndose colocar los nombres de las ciudades que habéis visitado juntos, las asignaturas de la carrera que compartisteis, los locales de moda del lugar en el que os conocisteis o varios elementos de ese hobby que compartís.

Otro punto que puede triunfar, y mucho, tanto en un interior como en un exterior, es una barrita con cervezas artesanales, vinos y vermús, y por otro lado una estación de aperitivos con los que ir quitando el hambre a los invitados. Cuanto más cuco y más decorado a tu gusto esté, mejor que mejor.

Un centro de mesa con tus flores preferidas, una decoración para las sillas que dé ambiente, un rincón con un libro de firmas y otro con un photocall con elementos reciclados como maderas o restos industriales y un rinconcito dulce activo durante toda la celebración son espacios que supondrán un plus durante tu celebración.

Esperemos que todos estos consejos te ayuden a conseguir una ceremonia y una celebración más personalizada, con la que te sientas verdaderamente a gusto y con la que agasajar de la mejor manera a tu gente. Y recuerda, si optas por una boda en exteriores, o olvides preguntar por un plan b a los organizadores que te cubra las espaldas -sin perder ni un ápice de tus ideas decorativas- por si el tiempo no acaba acompañando.

Cuánto dinero dan los invitados en una boda en 2019

Una de las grandes preguntas que se han los invitados a las bodas cuando llegan estas fechas es cuál es la cantidad que deberían aportar a la cuenta de los novios los invitados. Una cuestión a la que no es nada sencillo responder, ya que existen varios condicionantes que harán que la cantidad que debas aportar sea una u otra bien distinta.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que, como es evidente, no es lo mismo que te invite a la boda un jefe que que lo haga un hermano tuyo. En el primer caso, dice el protocolo, que deberás, al menos, costear el precio del menú, que actualmente se sitúa alrededor de los 100 euros. Esa es, pues, la cantidad mínima por invitado que va a acudir al banquete que deberíamos aportar.

No obstante, si además se trata de una persona con la que tenemos una relación meridianamente cercana y se nos ha invitado a una boda con barra libre, la cantidad, obviamente, deberá incrementarse. La aportación media en este caso en el que se trate de un amigo o de un familiar cercano, será de, al menos, 150 euros. Esa es, de hecho, la cantidad media que aportan en España lo invitados a bodas en 2019.

Cabe subrayar que no es la cantidad a aportar. Por ejemplo, si estás parado, no te encuentras en una buena situación económica y te resulta imposible acceder siquiera a algo cercano a esa cifra, estarás en todo tu derecho de realizar una aportación acorde a tus posibilidades. Aunque a veces se nos olvide, se trata de una invitación, que tradicionalmente se corresponde con un detalle para paliar el gasto que supone la organización de un día tan importante, pero una invitación. Así que si no puedes llegar a más de 50 euros esa cantidad será justa y perfecta como regalo.

En el caso opuesto encontramos a aquellas personas muy cercanas a los novios que, además, gozan de una situación económica destacable… y los novios lo saben. En este caso las aportaciones pueden oscilar entre los 300 y los 500 euros por invitado o, en su defecto, optar por una aportación económica media (150 euros por comensal) y agregarle un regalo exclusivo con el que sorprender a los novios.

El gasto medio de los invitados a bodas en España en 2019

Según un reciente estudio, los españoles gastamos de media alrededor de 300 euros por cada boda. Sumando que incluye desde el regalo de boda hasta la compra del traje, pasando por los posibles gastos intermedios que se puedan derivar de una celebración de este tipo.

Una cantidad que, cuando se trata de una boda en un lugar distintos, que exige desplazamiento y gastos durante varios días, puede dispararse. Si a esto le sumamos que, cada español, de media, acude a tres celebraciones anuales, vemos cómo el desembolso por invitado a bodas y año en este momento supera los 1.000 euros. De ahí que sea interesante comenzar a hacer ‘huchita’ con tiempo para evitar que llegado el verano nos pille el toro de los regalos nupciales.

¿Cuánto cuesta organizar una boda?

Si estás leyendo estas líneas, una de de dos: o eres un curioso o estás pensando en casarte, aunque sea a medio o largo plazo. Si este último es tu caso y acudes a esta entrada en busca de un presupuesto medio para organizar una boda, toma buena nota sobre los gastos medios a los que todos los novios deben enfrentarse y coge la calculadora para que puedas empezar a hacer número de verdad y empezar a organizar el día más importante de vuestras vidas.

Presupuesto de una boda en España en 2019

El precio medio de una boda en España para 120 invitados en 2019, según datos del Instituto Nacional de Estadística, ronda los 20.000 euros de media. Una cantidad que podrá aumentar en el caso de las grandes capitales y que podrá reducirse notablemente en el caso de que optemos por una boda en un municipio menor.

Por Comunidades, según datos del INE, no hay nada más caro que casarse en Castilla-La Mancha -seguida de Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana- donde el precio global del sí quiero asciende a 32.000 €. En el lado opuesto de la balanza encontramos las Islas Canarias o Extremadura, donde casarse tiene un coste medio de 12.500 €.

En cuanto a los gatos por menú y comensal, la media actual se sitúa cerca de los 120 euros, una cantidad que variará notablemente en función del lugar, de si hay barra libre, de cómo sea esta, de cuánto dure y de los extras que deseemos meter en el menú. Y es que si añadimos un DJ y una barra libre de al menos cuatro horas deberemos agregar a esta cuenta, alrededor de otros 1.000 euros, si no caemos en marcas blancas.

También hace moverse mucho el gasto total la temporada en la que decidáis casaros. Por ejemplo, si decides casarte en diciembre, enero y febrero podrás ahorrarte hasta un 20% y si, además, lo haces en viernes, te ahorrarás un 10% más que si lo haces un sábado.

En la partida de gastos no puede faltar la partida destinada al traje. Aquí encontramos una horquilla que se mueve entre los 500 y 1.000 euros de media, tanto para ellos como para ellas, siendo el de ellos, habitualmente, el que se acerca más a la horquilla inferior y el de ellas a la superior.

En relación al viaje de novios, este suele resultar el segundo gasto más importante, ya que según un estudio de la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI) es harto complicado encontrar viajes de al menos una semana en destinos de descanso internacionales por menos de 1.150€ por pareja.

En función de los deseos de los novios y de las modificaciones o extras que quieran realizar a los ‘patrones’ planteados por los organizadores del espacio en el que va a tener lugar el convite podremos subir el montante final casi hasta lo que nos queramos gastar. Dicho esto, si optas por una boda en Extremadura o Canarias, un viernes de en diciembre o enero y por un menú económico y un traje modesto, podemos llegar a conseguir una boda por bastante menos de 10.000 euros.

Regalar un viaje, el otro regalo de boda para novios

El dinero se gasta y las experiencias permanecen. Una máxima tan real que cada vez son más los invitados a las bodas -sobre todos los más allegados a la pareja- que, una vez costeado el cubierto, se unen para regalar experiencias que van más allá del alivio económico que supone ver cómo arriban los ingresos a la cuenta de los novios.

Dentro de las experiencias encontramos multitud de posibilidades. Estas van desde actividades de aventura junto a los novios, cenas familiares o de amigos en restaurantes de postín, cenas en restaurantes con Estrella Michelín para la pareja y, sobre todo, los que más popularidad empiezan a ganar entre los invitados a los distintos eventos nupciales que tienen lugar estos días en toda España: los viajes.

Viajes que pueden ser escapadas -la alternativa ideal a aquellos invitados que queriendo regalar este tipo de experiencias no están en condiciones económicas de ir más allá- o que pueden acabar convirtiéndose en el regalo del mismísimo viaje de novios o Luna de Miel, a menudo regalada por padres, hermanos o padrinos de los novios.

En medio de estas dos posibilidades, un sinfín de opciones entre las que destacan la visita a parques naturales, capitales regionales poco conocidas en Europa y, últimamente, también los viajes a Moscú, una capital muy poco conocida por los turistas españoles y que sorprende a todos y cada uno de los viajeros que la pisan durante unos días.

De ahí que cada vez sean más las agencias especializadas que se encargan de elaborar tours para recién casados, parejas o familias que se dejan caer por la actual capital de la Federación Rusa y que fuera la capital de la extinta URSS dejando multitud de rincones históricos que no dejan indiferente a quienes los aprecian.

Si a esto le sumamos una arquitectura completamente distinta a la que podemos encontrar en cualquier otra parte del mundo o una deliciosa oferta gastronómica entendemos por qué Muscú empieza a convertirse en uno de los destinos preferidos -sobre todo en esta época del año- para muchos españoles. Aquí un ejemplo de lo mucho que ver y hacer en la capital rusa:

Qué ver y hacer en Moscú

Plaza Roja: visitar el Kremlin, las Galerías Gum, la Catedral de San Basilio, el Mausoleo de Lenin, el Museo Estatal de Historia de Rusia, la Catedral de Kazán y el Monumento a Minin y a Pozharsky.

Tour por el metro

La Plaza de las Catedrales

El Cañón Zar Pushka

La Campana del Zar

Catedral de Nuestra Señora de Kazán

Galerías GUM

Mausoleo Lenin

Catedral de San Basilio

Tumba del Soldado Desconocido

El Museo de la Armería

El Fondo de Diamantes

Escultura del Príncipe Vladímir

Catedral de Cristo Salvador

Monumento Pedro I El Grande

Teatro Bolshói

Calle Tverskaya

Calle Arbat

Ministerio de Asuntos Exteriores

Estaciones de metro de Moscú:

Arbatskaya
Kiyevskaya
Novoslobodskaya
Porspekt Mira
Komsomolskaya
Kurskaya
Ploschad Revolyutsii
Park Kultury

Convento y Cementerio de Novodevichy

Universidad de Moscú y Sparrow Hills

Moscuw City

Parque de Kolomenskoye

Museo de la Cosmonáutica

Perderse por todas las calles del centro y disfrutar de su maravillosa y desconocida gastronomía

Detalles de boda de lujo: de joyas a relojes

De igual forma que todos los novios no son iguales, todas las bodas tampoco lo son. Estas van acorde a la personalidad de los novios, sus gustos y sus posibilidades, lo que abre las opciones de cara a conseguir una ceremonia y un convite y fiesta posterior personalizados enorme.

Si bien hasta ahora la mayoría de parejas se centraba en convertir a su imagen y semejanza tanto la ceremonia como la celebración, cada vez son más los novios que están mimando cada uno de los millones de detalles que acompañan al que debe ser uno de los días más importantes de su vida.

De ahí que cada vez más novios que están planeando su paso por el altar empiecen a imprimir sus deseos desde el momento en el que comunican a sus seres queridos que se van a casar, habitualmente realizado a través de una invitación física pero cada vez más a través de vídeos o de fiestas en las que se anuncia a bombo y platillo el ‘sí quiero’, hasta las celebraciones aniversario de las bodas, cada vez más comunes entre distintos tipos de parejas.

Uno de esos momentos en el que los novios tienen la oportunidad de regalar un trocito de ellos para siempre en forma de agradecimiento a los asistentes a su día D es el de la entrega del detalle de boda. Estos, como comentábamos antes, dependen ya no solo de la personalidad de los novios, sino también de sus posibilidades. De ahí que algunas parejas, las que disponen de un mayor presupuesto para el día que tiene que ser el más feliz de sus vidas, decidan entregar un recuerdo inolvidable.

Estos pueden ir desde regalos personalizados de todo tipo que nunca fallan, hasta piezas tan especiales como lo son las cadenas, sortijas o colgantes de plata con el motivo del regalo tallado sobre el detalle. Unos regalos que, a menudo, se reservan para los testigos y familiares más cercanos.

Amén de las joyas, cada vez más presentes en las bodas de postín, otro de los regalos que se vienen haciendo a estas personas a las que queremos agradecer su cercanía en nuestro día a día, son los relojes, por ejemplo viceroy, tanto para ellos como para ellas en un obsequio de distinción que nunca se olvida y con los que dejar boquiabiertos a vuestros seres más queridos.

Más allá de los detalles de boda, muchos novios escogen las joyas y los relojes como detalle de agradecimiento a sus padres y hermanos en un gesto inolvidable y con el que mostrar cuán necesarios son y cuánto los queremos. Y es que pocos objetos son capaces de contar tanto como las joyas y los relojes, sobre todo cuando estos están regalados con amor.

Joyas y relojes en bautizos y comuniones

Cabe destacar que el regalo de joyas y relojes de recuerdo a los más allegados a los protagonistas del evento no se limita a las bodas, siendo cada vez más recurrente en bautizos y comuniones. Y es que la mentalidad, tiende cada vez más a aquello de que, si se puede, nada mejor que ir un paso más allá en nuestras muestras de afecto.