Mantelería de bodas para un enlace perfecto

La boda es el día más importante en la vida de los novios. Esa es la razón principal por la que se suelen empezar a preparar durante más de un año. En busca del enlace soñado, y para asegurarse de que todos y cada uno de los detalles están acordes a los deseos del futuro matrimonio, los novios dedican gran parte del año de su enlace a planear ese día ‘D’. Y es que si queremos que el día en cuestión no haya ninguna sorpresa inesperada debemos empezar pronto para tener tiempo de corregir cualquier decisión.

Además de para que todo el mundo se sienta a gusto durante un momento tan importante como es el convite de celebración del nuevo matrimonio, los preparativos también tienen como uno de sus objetivos primordiales el transmitir la personalidad de los novios al lugar en el que se va a celebrar el banquete. Algo que saben los salones especializados en ellos y que está provocando que cada vez sean modificables distintos aspectos decorativos.

Uno de los que más cuentan, dado que es el lugar en el que más tiempo van a pasar tanto los novios como los invitados, es el que afecta a la decoración de la mesa. Allí, tanto el centro de mesa, como la cubertería, pero sobre todo el mantel, son capaces de conseguir dar el toque de elegancia y distinción a una boda que difícilmente pueden aportar otros elementos.

Subrayamos el del mantel porque, tal y como han venido esgrimiendo en los últimos meses los principales wedding planners de todo el mundo, la apuesta por manteles con personalidad va a ser una de las grandes tendencias que marquen las bodas de este 2019 y, posiblemente, también de los años venideros.

Y es que, tras tantísimos años apostando por el clásico mantel de blanco nuclear o mate impolutos, cada vez más novios se atreven a dar un toque de distinción, como mínimo a la mesa nupcial, apostando por colores vivos, diseños coloridos y elegantes, cuando no por cenefas, impresiones o bordados con encajes o relieves en los bordes de lo más interesantes.

Más allá de lo que se ve, la mantelería debe transmitir calidez, también, al encontrar en contacto con cada comensal. Es por eso por lo que muchos fabricantes están apostando por materiales como telas y algodones nobles que transmiten una sensación de suavidad de lo más agradable.

La mantelería nupcial, un elemento de distinción para una boda perfecta

Con todo esto venimos a concluir que es en pequeños detalles como estos donde, a menudo, se distinguen las bodas especiales de aquellas que acaban terminando como una boda más, máxime en un periodo tan nupcial como el que estamos viviendo en este final de década.

Apostar por lo mejor en un día como en una boda no es un lujo, sino una obligación. El día más importante en la vida de una pareja solo es uno y eso bien vale cuidar hasta el más mínimo milímetro que está en sus manos.

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