Consejos a tener en cuenta antes de preparar una boda II

Un tiempo después de lanzar nuestro primer post con consejos a tener en cuenta a la hora de preparar tu boda, seguimos recopilando algunos de los que nos habéis mandado los que ya habéis pasado por este proceso y que, a buen seguro, te ayudarán a saber qué te espera desde que empieces a organizarla y hasta que llegue el día ‘D’.

Prepárate para las ausencias

Dicen las estadísticas que uno de cada cuatro invitados a tu boda no acabarán asistiendo. Las principales razones suelen ser las cuestiones económicas, los asuntos laborales, la distancia, las obligaciones familiares o los problemas económicos. De ahí que, al menos un mes antes, debes haberte puesto en contacto con todos tus invitados para que confirmen su presencia. Solo así sabrás el número exacto de comensales para ajustar al máximo tu presupuesto para el banquete.

Cuenta con un incremento del 10% de tu presupuesto de entrada

Haz bien los números y repásalos varias veces con los proveedores. No contrates proveedores sin tener la fecha del convite confirmada y haz una lista priorizando dónde quieres gastar más: traje de boda, detalles para invitados, el menú, la música, las flores, el fotógrafo y, una vez hayas jerarquizado todo, cuenta con que este se incrementará una media del 10% respecto al que tenías pensado antes de mirarlo todo. Si quieres que no se vaya demasiado elimina las partidas menos importantes o reduce un poco las más costosas

La elección del vestido

Mira mucho por internet, pero sobre todo en persona, y pruébatelo todo acompañada de personas de máxima confianza que tengas claro no te van a bailar el agua y que te van a decir, de verdad, cuál te sienta mejor. No obstante, nadie mejor que tú conoce tu cuerpo, qué te sienta mejor, qué te resulta más cómodo y cuánto quieres que cuente la opinión del resto.

Una semana antes

A siete días vista del gran día, debes empezar a relajarte. Después de muchos meses de máximo estrés es recomendable que aumentes las horas de sueño, que disfrutes de no hacer nada y de ir cogiendo fuerzas para llegar descansada y en tu mejor versión física y anímica al día de tu boda. Si puedes, hazte algún tratamiento de belleza durante esa semana previa como un blanqueamiento dental, algún tratamiento facial y algún masaje.

Lo que no podrás evitar es, durante algún momento, chequear que los proveedores tienen el planning, que los participantes están al tanto de lo que deben hacer y que los discursos están ensayados.

El día de la boda

Dile a algún familiar cercano que trate de chequear por ti que todos los invitados tienen constancia del día y la hora de la boda, de los horarios de los autobuses y de dónde los recogerán y dónde los dejarán para que nadie falte. Llegado este día, levántate tranquil@, relájate tomando un baño y come algo suave para no hincharte y que no siente mal.

Es tu día y es el momento de disfrutar, por lo que deja aparcado el móvil y limítate a llegar en tiempo y forma a lo que dicta el cronograma. Si has contratado un wedding planner ponte en sus manos y déjate llevar.

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