Cómo organizar la boda perfecta

Tras el “sí quiero” comienza una etapa trepidante en la que los novios empiezan a preguntarse cómo conseguir organizar esa boda perfecta en la que tanto ellos, como sus familiares y el resto de invitados sientan que se trata del día más importante de sus vidas.

Decisiones como la de seleccionar el lugar donde formalizar su amor o el lugar donde se desea realizar la celebración tras la ceremonia, el estilo que se le quiere dar a la fiesta, la localización de esta, qué personas invitar, dónde colocar a los invitados, qué tipo de menú y todo tipo de pequeños detalles relacionados con el enlace son los quebraderos de cabeza que los protagonistas de la boda tratan de ir despejando en los meses previos al día en que formalizarán su amor.

Es por eso que, ante las múltiples dudas que asaltan a los novios en relación a la preparación y organización de las bodas, cada vez son más parejas las que deciden acudir a expertos en este tipo de celebraciones para que estos, dotando de la personalidad y la idea que tienen los protagonistas, consigan esa boda perfecta que todos desean.

Después de consultar a varios de los mejores especialistas de nuestro país, podemos empezar a detallar algunos secretos que nos ayuden a organizar una boda de ’10’.

El primer punto que toda pareja de novios debe preguntarse antes de empezar con todo lo que vendrá después es cómo quiere que sea su boda. Ajustar la ceremonia y la celebración a la personalidad de la pareja y sus gustos personales es el primer paso para conseguir organizar un día inolvidable.

Antes de entrar en otros detalles, una vez se tiene en mente dónde sellar el matrimonio y en qué tipo de entorno se quiere realizar el banquete es el momento de encuadrar nuestros deseos en el presupuesto inicial del que se dispone. A partir de ahí, se comenzará con el resto de puntos. Ni que decir tiene la importancia de elegir un traje que se ajuste a nuestros gustos, nuestro físico y, sobre todo, nuestra personalidad.

Ya con el presupuesto en la mano, a falta de que este pueda acabar variando en función de los regalos de los invitados y otras aportaciones, será el momento de centrarse en uno de los puntos fuertes de las bodas, la elección del menú. Según nuestro presupuesto podremos afrontar unas u otras opciones, teniendo en cuenta que hay que respetar otros aspectos de la boda que implicarán también otros gastos.

Uno de los puntos que acaban por diferenciar las buenas bodas de las que no lo son tanto es la gestión del tiempo que ese día se hace a través de un plan de ‘timming’ que impida que haya grandes retrasos, esperas o tiempos muertos, así como prisas innecesarias durante el día de la boda, tanto para los protagonistas como para los invitados.

La atmósfera es otro de los detalles capaz de generar un ambiente de lo más agradable que genere comentarios de sorpresa entre los invitados o suponer otros más fríos. La decoración de las fachadas, los interiores y los jardines; la organización de las mesas; los elementos que integren la zona de fiesta; el mobiliario; la decoración de las mesas y la vajilla o la iluminación deben ser acorde a la idea de celebración que tengamos preestablecida. La boda debe ser lo más parecida a los gustos de los protagonistas.

 

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